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VIÑAMAR: UN VIÑEDO LLENO DE EXPERIENCIAS Y SABOR

  • En las dependencias del terroirs no solo se puede disfrutar de una serie de actividades en torno a la degustación de algunos de los 11 espumantes de su portafolio, además de otros vinos pertenecientes al holding, sino que también de una excelsa gastronomía de autor en el restaurant Macerado.

Por Jorge Ricci Avalos

Ubicada en Casablanca, a una hora de Santiago, Viñamar está emplazada en un terreno de 93 hectáreas y cuenta con una casona blanca que fue fundada en 2004.

La casona, que aparenta ser de una más antigua data, en cuanto a su construcción es de estío ecléctico combinando lo marroquí con algo minimalista en su interior. Con una lámpara elegante en su amplia entrada y una escalera que lleva al segundo piso, lo que le da un aspecto lujoso.

Destaca en medio de un terroirs donde se pueden encontrar cepas más frescas en su mayoría como Sauvignon Blanc, producto de su clima privilegiado.

La viña es especializada en la elaboración de espumantes en sus variantes Brut, Extrabrut o Rose. Viñamar forma parte del holding VSPT junto a Leyda y San Pedro.

Su cava de vinos es atípica y única debido a que está bastante iluminada a diferencia del espacio de guarda en barril de otros viñedos, lo cual la convierte un lugar imperdible de visitar. Además, es el salón de clases ideal para explicar los métodos de elaboración de los espumantes.

Sin embargo, el visitante tiene una serie de actividades tanto para conocer esta imponente casona como saber más de su especialidad: los espumantes. “Turistas nacionales y extranjeros pueden participar del juego de los sentidos, el cual es una cata a ciegas donde se pueden ir descubriendo los aromas de ciertos productos del protafolio de la viña, también se tiene el Winemaker, donde el visitante puede hacer su propio vino y al final la persona se puede llevar su obra o si se prefiere optar por un  picnic al aire libre.

Aquí, además es ideal para la celebración de eventos corporativos y matrimonios”, enumera Cinthia García Cristopulo, jefa de turismo y hospitalidad de Casa Viñamar.

Por el costado se puede acceder a la remozada tienda, que es un atractivo en si misma, y donde se pueden hallar todos los espumantes del protafolio y vinos pertenecientes el holding.

Se puede conocer parte de Chile por su gastronomía

Su restaurant Macerado Bistró, nace el 2006, y se encuentra en el segundo piso de la imponente casona, donde hay una vista impresionante del viñedo. Tiene una capacidad para recibir alrededor de 1.500 personas.

Aquí, se puede tener una verdadera experiencia de sabores, ya que su carta llamada “Viaje por Chile” es una verdadera invitación a degustar platos que están elaborados a base de productos endémicos y otros que provienen de otras regiones del país.

“En 2012 nace el concepto que es cocina & maridaje, con productos locales y huerta. Con el paso del tiempo este concepto fue evolucionando pasando a cocina de origen, con mucha interacción con productores de la zona. Y creando experiencias de 4 tiempos maridadas con vinos del grupo VSPT”, explica Carlos González, chef corporativo del restaurant Macerado.

A lo que agrega que “después de haber madurado todo esto y con el crecimiento del portafolio de los vinos de VSPT, durante el 2024 nos propusimos cocinarle a los vinos de Chile, siendo en honor a ello es donde nace la carta “Viaje por Chile” subdividiendo nuestras experiencias por zonas geográficas, entendiendo que cada zona aporta tanto en el vino como en la gastronomía con perfiles de aromas, sabores y texturas diferentes, pero que a la vez son muy comunes para nosotros”.

Ya en esta experiencia gastronómica se puede pedir un costillar de cerdo (un plato de fondo del sur de Chile), el que es acompañado con unas exquisitas papas chilotas y en vuelto con un caldo donde resaltan el ajo y el markén dándole un toque picante pero en su medida justa.

También está la opción de un Chile insular, la cual se compone de una entrada que es un Tataki de atún blanco de las costas de Quintay, sobre una lamina de papa camote asada, y un cebiche de mango y piña. En tanto, que el plato de fondo es un pulpo rojo de Juan Fernández, acompañado de puré de zapallo camote y una ensalada que reúne hojas y encurtidos de la huerta huerta orgánica del restaurant.

No obstante, en el lugar no solamente saben de espumantes, puesto que en su carta se pueden encontrar vinos que se pueden maridar de forma excelente con una amplia gama de platos, como es el caso de Tierras Moradas, un Carmenere icono de la viña San Pedro, asi como también tienen un Syderal, el cual es un ensamblaje de la viña San Pedro. “Ambos son vinos que están tan bien logrados, que los puedes disfrutar con todo, inclusive solos en una conversa con amigos, leyendo un libro o viendo una película”, explica el chef.

 

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Jorge Ricci

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