Vinos

CLÁSICOS DE VIÑA TARAPACÁ PARA INICIAR LA TEMPORADA DE PRIMAVERA

  • El Cabernet Sauvignon, una de las vides insignes de Chile, es un vino con estructura, cuerpo y taninos redondos, ideal para consumir con preparaciones más calóricas, transformándose en el compañero perfecto para esta temporada.

 

El Valle del Maipo se conoce como una de las mejores zonas de Chile para la producción vitivinícola de cepas tintas. A pesar de que cada vez se van sumando y descubriendo nuevas “cunas”, sin lugar a dudas, este fue y continúa siendo el epicentro de algunas de las grandes etiquetas chilenas. Cabe mencionar que las primeras vides de Francia se plantaron en esta zona, transformándolo en un terroir con muchos años de historia.

Es desde este especial valle de Chile, lleno de flora y fauna nativa, que Viña Tarapacá recomienda dos expresiones de la cepa Cabernet Sauvignon para disfrutar de esta última etapa invernal. Su enólogo, Sebastián Ruiz, ha logrado cosechar y vinificar de manera más que sobresaliente esta vid a través del Tarapacá Gran Reserva Etiqueta Negra Cabernet Sauvignon 2017 y el Tarapacá Gran Reserva Cabernet Sauvignon 2018.

Tarapacá Gran Reserva Etiqueta Negra Cabernet Sauvignon 2017, busca ser el mejor exponente de la cepa Cabernet, con su origen en el Valle del Maipo, se distingue por su elegancia en boca y sus aromas. Las condiciones únicas del Fundo Tarapacá, permite alcanzar una equilibrada sensación en el paladar y una nariz que desborda aromas de frutas negras como la grosella o el cassis. Asimismo, sus taninos marcados, redondos y estructurados acompañan la sensación de un vino equilibrado, de buena estructura y con gran potencial de guarda.

Por su parte, el Tarapacá Gran Reserva Cabernet Sauvignon 2018, proveniente del mismo Valle,, destaca en el paladar gracias a sus taninos elegantes, junto con un final largo y persistente. En nariz es igualmente intenso, revelando frutas rojas como la cereza y frambuesa, además de las frutas negras maduras donde sobresalen la ciruela y las grosellas. Sin embargo, la conjugación armoniosa se logra con las tonalidades a caramelo o vainilla que aporta con sutileza su crianza en barricas de roble.

 

Ambas etiquetas son perfectas para aprovechar lo que queda de esta temporada o para disfrutar junto a una parrilla primaveral, descubrir el sabor único del “Gran Reserva de Chile”.

 

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