Crónica de barrio, por Pollufo
Llegué a Factoría Franklin sin muchas expectativas, como quien va a curiosear un domingo cualquiera. Pero apenas doblé por el pasillo del galpón, un letrero pequeño, casi tímido, me detuvo: Sukalde. Recién abierto, este fin de semana, y ya con esa sensación rara de los lugares que uno presiente que va a volver a visitar.
El local es chico. De esos que se recorren en tres pasos y se sienten enteros desde la barra. No hay artificios ni grandes despliegues: hay una cocina que se toma en serio lo pequeño, que entiende que una tapa bien hecha vale más que un menú extenso mal resuelto. Detrás de esa idea está Emilio Becerra, dueño y creador del concepto, a quien se le nota que pensó cada detalle antes de abrir la puerta.
Lo que pedí, lo que volvería a pedir
Pedí la carta completa de pintxos, uno por uno, con la calma de quien no tiene apuro. Y entre los catorce, hubo uno que se quedó dando vueltas en la memoria: el de higos, crema de queso azul, nueces y reducción de vermut. Un bocado pequeño, pero con una arquitectura de sabores que no suele encontrarse así, tan bien resuelta, en un local que recién está empezando. Muy cerca quedó el de loco con papa chilota y alioli, un cruce entre lo vasco y lo chileno que funciona mejor de lo que uno esperaría en el papel.
Para acompañar, una copa de un ensamblaje de predominio Carignan, generoso y sabroso, de esos que agradecen la grasa y la sal de un buen pintxo. La próxima vez —porque va a haber una próxima vez— quiero probar la ensaladilla rusa de sierra ahumada y la tortilla de patatas, dos raciones que se veían pasar por otras mesas con una pinta que no se olvida.
Una nota final
Sukalde no necesita ser grande para dejar huella. A veces basta un local pequeño, una barra, unas tapas bien pensadas y las ganas de hacer las cosas bien desde el primer día. Factoría Franklin ganó un rincón español que faltaba, y yo gané una excusa más para volver los fines de semana.
Ficha del local
Nombre: Sukalde
Dueño y creador del concepto: Emilio Becerra
Ubicación: Factoría Franklin, Franklin 741, tercer Piso, Santiago (Barrio Franklin)
Apertura: Este fin de semana 
Propuesta: Cocina española, formato tapas
Formato: Local pequeño
Rango de precios: Pintxos entre $1.500 y $4.000; raciones a $5.000; líquidos entre $2.500 y $5.500
Favoritos de la casa: Higos, queso azul y nueces / Loco con papa chilota y alioli






Agregar Comentarios